Un grupo de técnicos y guardaparques del Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia de Chaco, ha logrado capturar un ejemplar de tatú carreta (Priodontes maximus) al que se le colocó un dispositivo de seguimiento satelital. Este evento marca al animal como el segundo que es monitoreado mediante tecnología GPS en esta área protegida, tras la primera intervención realizada hace tres años.
Esta actividad forma parte de una iniciativa científica y de conservación del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA), que lleva a cabo tareas de campo en diversas áreas protegidas, incluyendo los Parques Nacionales El Impenetrable y Copo, en Santiago del Estero. El proyecto busca generar el primer estudio ecológico de largo plazo sobre esta especie en Argentina, con la finalidad de obtener información fundamental acerca de su ecología, patrones de movimiento, uso del hábitat y requerimientos para su conservación.
El tatú carreta, considerado el armadillo más grande del mundo, está catalogado como en peligro de extinción en Argentina. Gracias al seguimiento satelital, se podrá conocer los desplazamientos del ejemplar en diferentes condiciones ambientales, evaluar el impacto de los distintos niveles de protección y perturbación sobre sus movimientos e identificar áreas prioritarias y corredores para su conservación en la región chaqueña. La información recopilada será fundamental para fortalecer las estrategias de manejo y conservación que lleva adelante la Administración de Parques Nacionales (APN) en colaboración con instituciones científicas.
Después de la colocación del dispositivo y la evaluación sanitaria realizada por un equipo veterinario, el ejemplar fue liberado en el mismo lugar de su captura, minimizando así las alteraciones en su comportamiento natural. El tatú carreta es considerado una especie clave que actúa como ingeniero de ecosistemas, y su supervivencia depende en gran parte de la conservación de los ambientes naturales del Gran Chaco argentino.
El proyecto se inició en 2017 con el propósito de realizar un estudio a largo plazo de esta especie que habita en la región chaqueña y sobre la que aún existe un conocimiento limitado. En sus primeros pasos, se llevaron a cabo relevamientos indirectos mediante rastros que evidenciaban la presencia de la especie; actualmente, el enfoque se centra en estudiar la ecología espacial del tatú carreta a través de la búsqueda de individuos y la instalación de sistemas de seguimiento satelital. Esto permitirá evaluar sus movimientos en relación a condiciones ambientales que varían entre áreas protegidas en buen estado de conservación y áreas degradadas. El monitoreo se lleva a cabo mediante un dispositivo que registra información de geolocalización, brindando datos sobre la movilidad del ejemplar en un lapso de uno a dos meses.
Esta actividad forma parte de una iniciativa científica y de conservación del Centro de Investigaciones del Bosque Atlántico (CeIBA), que lleva a cabo tareas de campo en diversas áreas protegidas, incluyendo los Parques Nacionales El Impenetrable y Copo, en Santiago del Estero. El proyecto busca generar el primer estudio ecológico de largo plazo sobre esta especie en Argentina, con la finalidad de obtener información fundamental acerca de su ecología, patrones de movimiento, uso del hábitat y requerimientos para su conservación.
El tatú carreta, considerado el armadillo más grande del mundo, está catalogado como en peligro de extinción en Argentina. Gracias al seguimiento satelital, se podrá conocer los desplazamientos del ejemplar en diferentes condiciones ambientales, evaluar el impacto de los distintos niveles de protección y perturbación sobre sus movimientos e identificar áreas prioritarias y corredores para su conservación en la región chaqueña. La información recopilada será fundamental para fortalecer las estrategias de manejo y conservación que lleva adelante la Administración de Parques Nacionales (APN) en colaboración con instituciones científicas.
Después de la colocación del dispositivo y la evaluación sanitaria realizada por un equipo veterinario, el ejemplar fue liberado en el mismo lugar de su captura, minimizando así las alteraciones en su comportamiento natural. El tatú carreta es considerado una especie clave que actúa como ingeniero de ecosistemas, y su supervivencia depende en gran parte de la conservación de los ambientes naturales del Gran Chaco argentino.
El proyecto se inició en 2017 con el propósito de realizar un estudio a largo plazo de esta especie que habita en la región chaqueña y sobre la que aún existe un conocimiento limitado. En sus primeros pasos, se llevaron a cabo relevamientos indirectos mediante rastros que evidenciaban la presencia de la especie; actualmente, el enfoque se centra en estudiar la ecología espacial del tatú carreta a través de la búsqueda de individuos y la instalación de sistemas de seguimiento satelital. Esto permitirá evaluar sus movimientos en relación a condiciones ambientales que varían entre áreas protegidas en buen estado de conservación y áreas degradadas. El monitoreo se lleva a cabo mediante un dispositivo que registra información de geolocalización, brindando datos sobre la movilidad del ejemplar en un lapso de uno a dos meses.









