Patricia Bullrich y Mauricio Macri se encontraron nuevamente en un evento público junto a empresarios, en un momento crítico para su relación con Javier Milei. La posibilidad de constituir una alternativa política a La Libertad Avanza para el año 2027 fue uno de los temas que resonaron durante la ocasión. Ambos líderes asistieron a una ceremonia de premiación en la Bolsa de Comercio, generando inquietud en la Casa Rosada.
En la 21ª edición de los reconocimientos a las principales empresas del país, organizada por la editorial de Jorge Fontevecchia, Bullrich y Macri avivaron los rumores sobre una posible unión política. Coincidieron en una serie de críticas al Gobierno, solicitando la renuncia de Manuel Adorni y señalando la falta de institucionalidad, a la vez que enfatizaron que el equilibrio macroeconómico no es suficiente para mejorar la calidad de vida de los argentinos.
Durante su intervención, Macri expresó: “Qué lindo sería que lleguemos finalmente a establecer reglas de juego transparentes, claras, que favorezcan la competencia y que el empresario se concentre solamente en ver cómo es más productivo, más competitivo, cómo crece.” Posteriormente, señaló la necesidad de “más institucionalidad” y “más infraestructura”.
La coincidencia de las dos figuras del PRO en un contexto de tensión con el oficialismo no pasó desapercibida. La desconfianza hacia Bullrich ha crecido en la Casa Rosada. La líder del bloque libertario se ha distanciado de varias decisiones del Gobierno, generando recelos por parte de Karina Milei. La mesa política que se reúne los martes en la Casa Rosada se ha convertido en un indicador de la complicada relación entre las partes.
Desde el círculo de Macri, se ha confirmado que el expresidente reanudó su comunicación con Bullrich a través de WhatsApp tras su encuentro en Parque Norte a finales de abril. Este reencuentro pareció intensificar las críticas de Bullrich hacia la administración de Milei.
La senadora cuestionó al Gobierno por el artículo sobre discapacidad en el Presupuesto 2027, calificándolo de “apresurado”. Afirmó que el oficialismo contradice sus propios actos y reconoció la posibilidad de que la oposición logre derogar el decreto relacionado, un tema delicado ya que el Senado lo había rechazado en marzo de 2024 y la oposición en Diputados ha convocado a una sesión especial al respecto.
Las divergencias con el nuevo plan económico no son nuevas. Bullrich indicó que el recorte en discapacidad del presupuesto no había sido discutido en la mesa política, lo que resultó en un cruce públicamente con Diego Santilli. La Casa Rosada ha aceptado que existieron “fallos en la comunicación” con el Ministerio de Economía, aunque le reprochan a Bullrich que insista en que los votos no están para eliminar las PASO, reforma que inquieta a Karina Milei.
El trastorno para el Gobierno radica en la estructura de decisiones y en la renuencia de Javier Milei a asumir la jefatura política de La Libertad Avanza, delegando esta responsabilidad en su hermana. Un miembro del bloque oficialista resumió: “los aliados confían más en Bullrich que en los demás”. En este panorama, la imagen conjunta de Macri y Bullrich, quienes también critican la falta de un “plan de Gobierno”, añade tensión a la interna libertaria.
En respuesta a los rumores sobre un posible quiebre entre los hermanos Milei y Bullrich, el vocero Adrián Ravier explicó: “Los liberales no somos manada. Puede haber diferencias en algunos temas, pero en la reunión de gabinete, donde participamos varios y también Patricia Bullrich, hay un apoyo total al presidente para que continúe liderando su proyecto.” Agregó que la propuesta es un objetivo del Gobierno y que Milei es el líder con los mejores resultados, reafirmando la importancia de su liderazgo en la defensa de la libertad.
Bullrich, por su parte, evita manifestar de forma explícita su apoyo a una reelección de Milei, resaltando que lo esencial es la reelección “del proyecto”. En línea con esto, Ravier comentó: “Dentro del periodismo, es común buscar diferencias y plantear divisiones, pero Bullrich sigue apoyando la reelección de Milei. Lo ha expresado en Gabinete y ante la prensa. Si tiene aspiraciones políticas futuras, eso es válido, pero apoya a Milei para que busque la reelección en 2027.”
En la 21ª edición de los reconocimientos a las principales empresas del país, organizada por la editorial de Jorge Fontevecchia, Bullrich y Macri avivaron los rumores sobre una posible unión política. Coincidieron en una serie de críticas al Gobierno, solicitando la renuncia de Manuel Adorni y señalando la falta de institucionalidad, a la vez que enfatizaron que el equilibrio macroeconómico no es suficiente para mejorar la calidad de vida de los argentinos.
Durante su intervención, Macri expresó: “Qué lindo sería que lleguemos finalmente a establecer reglas de juego transparentes, claras, que favorezcan la competencia y que el empresario se concentre solamente en ver cómo es más productivo, más competitivo, cómo crece.” Posteriormente, señaló la necesidad de “más institucionalidad” y “más infraestructura”.
La coincidencia de las dos figuras del PRO en un contexto de tensión con el oficialismo no pasó desapercibida. La desconfianza hacia Bullrich ha crecido en la Casa Rosada. La líder del bloque libertario se ha distanciado de varias decisiones del Gobierno, generando recelos por parte de Karina Milei. La mesa política que se reúne los martes en la Casa Rosada se ha convertido en un indicador de la complicada relación entre las partes.
Desde el círculo de Macri, se ha confirmado que el expresidente reanudó su comunicación con Bullrich a través de WhatsApp tras su encuentro en Parque Norte a finales de abril. Este reencuentro pareció intensificar las críticas de Bullrich hacia la administración de Milei.
La senadora cuestionó al Gobierno por el artículo sobre discapacidad en el Presupuesto 2027, calificándolo de “apresurado”. Afirmó que el oficialismo contradice sus propios actos y reconoció la posibilidad de que la oposición logre derogar el decreto relacionado, un tema delicado ya que el Senado lo había rechazado en marzo de 2024 y la oposición en Diputados ha convocado a una sesión especial al respecto.
Las divergencias con el nuevo plan económico no son nuevas. Bullrich indicó que el recorte en discapacidad del presupuesto no había sido discutido en la mesa política, lo que resultó en un cruce públicamente con Diego Santilli. La Casa Rosada ha aceptado que existieron “fallos en la comunicación” con el Ministerio de Economía, aunque le reprochan a Bullrich que insista en que los votos no están para eliminar las PASO, reforma que inquieta a Karina Milei.
El trastorno para el Gobierno radica en la estructura de decisiones y en la renuencia de Javier Milei a asumir la jefatura política de La Libertad Avanza, delegando esta responsabilidad en su hermana. Un miembro del bloque oficialista resumió: “los aliados confían más en Bullrich que en los demás”. En este panorama, la imagen conjunta de Macri y Bullrich, quienes también critican la falta de un “plan de Gobierno”, añade tensión a la interna libertaria.
En respuesta a los rumores sobre un posible quiebre entre los hermanos Milei y Bullrich, el vocero Adrián Ravier explicó: “Los liberales no somos manada. Puede haber diferencias en algunos temas, pero en la reunión de gabinete, donde participamos varios y también Patricia Bullrich, hay un apoyo total al presidente para que continúe liderando su proyecto.” Agregó que la propuesta es un objetivo del Gobierno y que Milei es el líder con los mejores resultados, reafirmando la importancia de su liderazgo en la defensa de la libertad.
Bullrich, por su parte, evita manifestar de forma explícita su apoyo a una reelección de Milei, resaltando que lo esencial es la reelección “del proyecto”. En línea con esto, Ravier comentó: “Dentro del periodismo, es común buscar diferencias y plantear divisiones, pero Bullrich sigue apoyando la reelección de Milei. Lo ha expresado en Gabinete y ante la prensa. Si tiene aspiraciones políticas futuras, eso es válido, pero apoya a Milei para que busque la reelección en 2027.”









