La alegría en el ámbito financiero no es exclusiva de Brasil. Ayer, la Bolsa argentina se benefició del optimismo en Brasil tras la victoria del candidato opositor Flavio Bolsonaro en la primera vuelta, donde se perfila como favorito para el balotaje del 25 de octubre.
Los ADR de empresas argentinas experimentaron un incremento de hasta el 9% en Wall Street, mientras que el Merval se disparó un 5,1% en la plaza local, alcanzando los 1.790 dólares. En paralelo, los bonos en dólares registraron ascensos de hasta un 2,61 por ciento.
El optimismo en el país vecino también impactó positivamente, provocando que el riesgo país argentino retrocediera un 8,5% para cerrar en 599 puntos. Este fervor en el mercado estuvo impulsado no solo por el resultado electoral en Brasil, sino también por el renovado respaldo del secretario del Tesoro, Scott Bessent, al Gobierno de Javier Milei.
Mercado Libre, con su principal mercado en Brasil, lideró las subidas en Wall Street, con un aumento del 9,6%. Le siguieron BBVA y Banco Supervielle, que avanzaron un 7,7% y un 7,6%, respectivamente.
Los bonos Globales también mostraron buenos desempeños. El bono con vencimiento en 2041 subió un 2,61%, mientras que el de 2046 lo hizo en un 2,47 por ciento.
“El aumento se debe principalmente a la sorpresa electoral en Brasil, aunque no es el único factor”, analizó Gustavo Gardey, cofundador de Bull Road Investments. La victoria de Bolsonaro, quien obtuvo el 47% de los votos frente al 45% del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, sorprendió a los inversores, que reaccionaron con entusiasmo ante la perspectiva de un ajuste fiscal y una disminución de las tasas de interés.
“Ese resultado no estaba incorporado en los precios, y el mercado brasileño respondió con vigor: el real se apreció más del 4% y la Bolsa de San Pablo llegó a aumentar más del 8%. Argentina se ve afectada por dos vías: la primera es comercial, ya que Brasil es el principal destino de las exportaciones industriales argentinas, especialmente en el sector automotriz; un real más fuerte hace que nuestros productos sean más competitivos para los compradores brasileños, lo que mejora las proyecciones para las empresas. La segunda es política, ya que el mercado comienza a visualizar un posible eje Milei-Bolsonaro alineado con Estados Unidos”, añadió Gardey.
Sergio González, responsable de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros, acentuó la conexión de la subida en el mercado local con Brasil: “La reducción de la prima de riesgo en la región tiende a atraer flujos hacia los activos latinos. Esto beneficia a los bonos soberanos argentinos en dólares, a las acciones locales con exposición a Brasil y a los Cedear brasileños”.
“Un posible triunfo de Flávio Bolsonaro en el balotaje sería un buen presagio para los mercados de capitales argentinos”, agregó el experto, aunque advirtió que los precios ya reflejan parte de esta expectativa.
No obstante, la influencia no se limita solo a Brasil. El “Efecto Samba” se alineó con un guiño hacia un programa económico bajo la consigna MAGA (Make Argentina Great Again). “Podríamos hacerlo de nuevo”, comentó Bessent, refiriéndose a la intervención cambiaria de Estados Unidos en comicios anteriores.
“El resultado electoral en Brasil ha renovado el apetito por activos de Latinoamérica, pero el factor más relevante localmente fue el mensaje desde el Tesoro de Estados Unidos”, subrayó Pedro Moreyra, cofundador de Guardian Capital.
Gardey sostiene que esa señal también benefició a los activos argentinos. Además, identifica un tercer elemento: “Los activos locales estaban muy deprimidos; con precios tan bajos, una buena noticia puede provocar un rebote significativo”.
Aunque la confirmación de Bolsonaro en la segunda vuelta podría impulsar aún más los activos financieros, en el mercado hay cautela respecto a los próximos meses. “El año electoral presidencial de 2027 traerá su propia incertidumbre, y Argentina tiene un historial de volatilidad durante esos años. Los rebotes actuales son motivo de celebración, pero es importante mantener una perspectiva a largo plazo”, concluyó Moreyra.
Los ADR de empresas argentinas experimentaron un incremento de hasta el 9% en Wall Street, mientras que el Merval se disparó un 5,1% en la plaza local, alcanzando los 1.790 dólares. En paralelo, los bonos en dólares registraron ascensos de hasta un 2,61 por ciento.
El optimismo en el país vecino también impactó positivamente, provocando que el riesgo país argentino retrocediera un 8,5% para cerrar en 599 puntos. Este fervor en el mercado estuvo impulsado no solo por el resultado electoral en Brasil, sino también por el renovado respaldo del secretario del Tesoro, Scott Bessent, al Gobierno de Javier Milei.
Mercado Libre, con su principal mercado en Brasil, lideró las subidas en Wall Street, con un aumento del 9,6%. Le siguieron BBVA y Banco Supervielle, que avanzaron un 7,7% y un 7,6%, respectivamente.
Los bonos Globales también mostraron buenos desempeños. El bono con vencimiento en 2041 subió un 2,61%, mientras que el de 2046 lo hizo en un 2,47 por ciento.
“El aumento se debe principalmente a la sorpresa electoral en Brasil, aunque no es el único factor”, analizó Gustavo Gardey, cofundador de Bull Road Investments. La victoria de Bolsonaro, quien obtuvo el 47% de los votos frente al 45% del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, sorprendió a los inversores, que reaccionaron con entusiasmo ante la perspectiva de un ajuste fiscal y una disminución de las tasas de interés.
“Ese resultado no estaba incorporado en los precios, y el mercado brasileño respondió con vigor: el real se apreció más del 4% y la Bolsa de San Pablo llegó a aumentar más del 8%. Argentina se ve afectada por dos vías: la primera es comercial, ya que Brasil es el principal destino de las exportaciones industriales argentinas, especialmente en el sector automotriz; un real más fuerte hace que nuestros productos sean más competitivos para los compradores brasileños, lo que mejora las proyecciones para las empresas. La segunda es política, ya que el mercado comienza a visualizar un posible eje Milei-Bolsonaro alineado con Estados Unidos”, añadió Gardey.
Sergio González, responsable de la Oficina de Inversiones de Cohen Aliados Financieros, acentuó la conexión de la subida en el mercado local con Brasil: “La reducción de la prima de riesgo en la región tiende a atraer flujos hacia los activos latinos. Esto beneficia a los bonos soberanos argentinos en dólares, a las acciones locales con exposición a Brasil y a los Cedear brasileños”.
“Un posible triunfo de Flávio Bolsonaro en el balotaje sería un buen presagio para los mercados de capitales argentinos”, agregó el experto, aunque advirtió que los precios ya reflejan parte de esta expectativa.
No obstante, la influencia no se limita solo a Brasil. El “Efecto Samba” se alineó con un guiño hacia un programa económico bajo la consigna MAGA (Make Argentina Great Again). “Podríamos hacerlo de nuevo”, comentó Bessent, refiriéndose a la intervención cambiaria de Estados Unidos en comicios anteriores.
“El resultado electoral en Brasil ha renovado el apetito por activos de Latinoamérica, pero el factor más relevante localmente fue el mensaje desde el Tesoro de Estados Unidos”, subrayó Pedro Moreyra, cofundador de Guardian Capital.
Gardey sostiene que esa señal también benefició a los activos argentinos. Además, identifica un tercer elemento: “Los activos locales estaban muy deprimidos; con precios tan bajos, una buena noticia puede provocar un rebote significativo”.
Aunque la confirmación de Bolsonaro en la segunda vuelta podría impulsar aún más los activos financieros, en el mercado hay cautela respecto a los próximos meses. “El año electoral presidencial de 2027 traerá su propia incertidumbre, y Argentina tiene un historial de volatilidad durante esos años. Los rebotes actuales son motivo de celebración, pero es importante mantener una perspectiva a largo plazo”, concluyó Moreyra.









