En medio de un ambiente de acusaciones y tensiones por una supuesta “traición parlamentaria”, el Senado dio luz verde al pliego de María Verónica Michelli como jueza del Tribunal Oral Federal N°3 de La Plata, logrando 44 votos a favor, 18 en contra por parte de La Libertad Avanza, y dos abstenciones: Patricia Bullrich y la radical Silvana Schneider.
Además, se aprobaron otras designaciones judiciales, incluyendo la de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, quien fue propuesto como vocal del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe. También se avanzó en los pliegos de Laureano Durán, hijo del ex camarista Alberto Durán; Juan Pablo Moldes, hijo del ex fiscal Germán Moldes; Javier Arzubi Calvo, exsecretario del juez Ariel Lijo; y Ana María Juan, propuesta para el Juzgado Federal de Primera Instancia de Hurlingham. Esta última es esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien investiga, entre otros casos, el asunto de Libra.
El clima de crisis en la sesión se hizo palpable cuando Victoria Villarruel, al ingresar a la Cámara alta, declaró: “Bullrich nos somete a esta situación”, mientras la sesión era presidida por el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
En ese momento, los gritos de José Mayans y otros senadores de la bancada kirchnerista se escuchaban en el recinto, cuestionando la incorporación de todos los 73 pliegos de candidatos a jueces y fiscales federales que contaban con dictamen de la Comisión de Acuerdos, encabezada por Juan Carlos Pagotto.
Mayans, senador del bloque Justicialista, criticó la maniobra de La Libertad Avanza, señalando que la oposición se sentía traicionada por el acuerdo alcanzado el miércoles en la reunión de Labor Parlamentaria, donde se había decidido tratar solo 50 de los pliegos y dejar para una próxima sesión la nominación de Michelli.
Pero minutos antes del inicio de la sesión, se distribuyó un listado que incluía todos los postulantes, lo que para Mayans representó una flagrante ruptura de dicho acuerdo. La bancada libertaria defendió que el acta de la reunión nunca estipulaba un número específico de pliegos a tratar, aunque el consenso verbal entre los legisladores era avanzar solamente con 50 nominaciones y dejar el resto, junto con el caso Michelli, para una nueva sesión.
La senadora peronista Juliana Di Tullio cuestionó: “El acuerdo de Labor Parlamentaria se cumple. Si no, ¿para qué carajo hacemos Labor Parlamentaria?”. En la misma línea, Mayans pidió a la prosecretaria parlamentaria, Dolores Martínez, que confirmara cuántos pliegos se estaban considerando. “Son 73 pliegos, senador”, fue la respuesta de Martínez.
El justicialismo dirigió su atención hacia Pagotto, alegando que el titular de la Comisión de Acuerdos había “violado el reglamento y la Constitución”, sosteniendo que debería haber presentado de inmediato el orden del día pertinente al pliego de Michelli, que contaba desde el principio con las nueve firmas necesarias para su aprobación.
Al tomar la palabra, Villarruel intentó desvincularse de la situación, afirmando: “Media hora antes de la sesión se empezaron a agregar pliegos al listado. En esto no tuvo intervención ni la Presidencia ni la Secretaría Parlamentaria”, delegando así la responsabilidad en la bancada oficialista dirigida por Bullrich.
La atención en el recinto llevó a que la vicepresidenta, quien asumió el control de la sesión, decidiera establecer un prolongado cuarto intermedio. Después de intensas negociaciones en los salones del Senado y llamadas a la Casa Rosada, se logró la inclusión del pliego de Michelli en el plan de trabajo, con 63 votos a favor y dos en contra, de las senadoras santacruceñas Natalia Gadano y José Carambia.
Este fue el primer paso para desbloquear la sesión y avanzar con la designación de Michelli, quien había sido vetada previamente por el presidente Javier Milei debido a su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon.
Figuras como Bullrich, Mayans, Eduardo Vischi y Mariana Juri de la UCR, junto a Bartolomé Abdala y Carlos Espínola, lograron un nuevo acuerdo parlamentario que permitió continuar con la sesión y votar sobre los pliegos de jueces y fiscales.
Asimismo, el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, fue devuelto a comisión para su análisis posterior.
Entre los pliegos que aún deben ser dictaminados se encuentran las postulaciones de Alejandro Catania y Juan Galván Greenway, mencionados por sus vínculos con autoridades de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino. También queda pendiente el pliego de Juan Manuel Mejuto, cuya vinculación con el kirchnerismo y la agrupación Justicia Legítima ha generado controversia.
Además, se aprobaron otras designaciones judiciales, incluyendo la de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema y del Consejo de la Magistratura, Horacio Rosatti, quien fue propuesto como vocal del Tribunal Federal de Juicio de Santa Fe. También se avanzó en los pliegos de Laureano Durán, hijo del ex camarista Alberto Durán; Juan Pablo Moldes, hijo del ex fiscal Germán Moldes; Javier Arzubi Calvo, exsecretario del juez Ariel Lijo; y Ana María Juan, propuesta para el Juzgado Federal de Primera Instancia de Hurlingham. Esta última es esposa del juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, quien investiga, entre otros casos, el asunto de Libra.
El clima de crisis en la sesión se hizo palpable cuando Victoria Villarruel, al ingresar a la Cámara alta, declaró: “Bullrich nos somete a esta situación”, mientras la sesión era presidida por el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
En ese momento, los gritos de José Mayans y otros senadores de la bancada kirchnerista se escuchaban en el recinto, cuestionando la incorporación de todos los 73 pliegos de candidatos a jueces y fiscales federales que contaban con dictamen de la Comisión de Acuerdos, encabezada por Juan Carlos Pagotto.
Mayans, senador del bloque Justicialista, criticó la maniobra de La Libertad Avanza, señalando que la oposición se sentía traicionada por el acuerdo alcanzado el miércoles en la reunión de Labor Parlamentaria, donde se había decidido tratar solo 50 de los pliegos y dejar para una próxima sesión la nominación de Michelli.
Pero minutos antes del inicio de la sesión, se distribuyó un listado que incluía todos los postulantes, lo que para Mayans representó una flagrante ruptura de dicho acuerdo. La bancada libertaria defendió que el acta de la reunión nunca estipulaba un número específico de pliegos a tratar, aunque el consenso verbal entre los legisladores era avanzar solamente con 50 nominaciones y dejar el resto, junto con el caso Michelli, para una nueva sesión.
La senadora peronista Juliana Di Tullio cuestionó: “El acuerdo de Labor Parlamentaria se cumple. Si no, ¿para qué carajo hacemos Labor Parlamentaria?”. En la misma línea, Mayans pidió a la prosecretaria parlamentaria, Dolores Martínez, que confirmara cuántos pliegos se estaban considerando. “Son 73 pliegos, senador”, fue la respuesta de Martínez.
El justicialismo dirigió su atención hacia Pagotto, alegando que el titular de la Comisión de Acuerdos había “violado el reglamento y la Constitución”, sosteniendo que debería haber presentado de inmediato el orden del día pertinente al pliego de Michelli, que contaba desde el principio con las nueve firmas necesarias para su aprobación.
Al tomar la palabra, Villarruel intentó desvincularse de la situación, afirmando: “Media hora antes de la sesión se empezaron a agregar pliegos al listado. En esto no tuvo intervención ni la Presidencia ni la Secretaría Parlamentaria”, delegando así la responsabilidad en la bancada oficialista dirigida por Bullrich.
La atención en el recinto llevó a que la vicepresidenta, quien asumió el control de la sesión, decidiera establecer un prolongado cuarto intermedio. Después de intensas negociaciones en los salones del Senado y llamadas a la Casa Rosada, se logró la inclusión del pliego de Michelli en el plan de trabajo, con 63 votos a favor y dos en contra, de las senadoras santacruceñas Natalia Gadano y José Carambia.
Este fue el primer paso para desbloquear la sesión y avanzar con la designación de Michelli, quien había sido vetada previamente por el presidente Javier Milei debido a su vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon.
Figuras como Bullrich, Mayans, Eduardo Vischi y Mariana Juri de la UCR, junto a Bartolomé Abdala y Carlos Espínola, lograron un nuevo acuerdo parlamentario que permitió continuar con la sesión y votar sobre los pliegos de jueces y fiscales.
Asimismo, el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, fue devuelto a comisión para su análisis posterior.
Entre los pliegos que aún deben ser dictaminados se encuentran las postulaciones de Alejandro Catania y Juan Galván Greenway, mencionados por sus vínculos con autoridades de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino. También queda pendiente el pliego de Juan Manuel Mejuto, cuya vinculación con el kirchnerismo y la agrupación Justicia Legítima ha generado controversia.









